ASFALTO EN FRÍO (25 KG)

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Asfalto en Frío (25 KG)

El Asfalto en Frío de Industrias Jhoasfal es una mezcla asfáltica de primera calidad y lista para usar, diseñada para brindar soluciones de reparación vial rápidas, limpias y definitivas sin necesidad de calentamiento ni mezclas previas. Es la alternativa perfecta y más eficiente para el mantenimiento continuo de vías, permitiendo restablecer el tránsito de manera inmediata y garantizando reparaciones altamente resistentes a la intemperie y al tráfico vehicular.

Aplicaciones y Beneficios Principales:

  • Reparación Eficaz y Versátil: Es el material ideal para reparar parches, baches, grietas profundas, zanjas y cortes en pavimentos asfálticos y de concreto de forma duradera.
  • Sistema Sencillo, Fácil y Funcional: Su proceso de instalación no requiere maquinaria pesada ni personal especializado. Solo consta de 3 simples pasos: limpiar la superficie, aplicar el producto y compactar.
  • Apertura al Tránsito Inmediato: Una vez compactado (incluso con herramientas manuales o el propio paso de los vehículos), la vía queda lista para su uso al instante, evitando molestos cierres y cuellos de botella.
  • Ahorro Logístico y Operativo: Al no requerir equipos térmicos ni emulsiones adicionales, reduce drásticamente los costos y tiempos de trabajo en cualquier proyecto de mantenimiento preventivo o correctivo.

Presentación del Asfalto en Frío

  • Saco x 25 Kg
  • Listo para aplicar (no requiere aditivos)
  • Empaque resistente que asegura la conservación del producto almacenado

El viaje había comenzado, y había comenzado felizmente con un suave cielo azul y un mar en calma.

La siguieron hasta la cubierta. Todo el humo y las casas habían desaparecido y el barco se encontraba en un amplio espacio de mar muy fresco y limpio, aunque pálido a la luz del amanecer. Habían dejado a Londres sentado sobre su barro. Una delgadísima línea de sombra se estrechaba en el horizonte, apenas lo suficientemente gruesa para soportar el peso de París que, sin embargo, descansaba sobre ella. Estaban libres de caminos, libres de la humanidad y el mismo regocijo por su libertad los recorría a todos.

El barco avanzaba con paso firme a través de pequeñas olas que lo abofeteaban y, luego, se desvanecían como agua efervescente, dejando un pequeño borde de burbujas y espuma a ambos lados. El cielo incoloro de octubre estaba ligeramente nublado, como si se tratara de un rastro de humo de una hoguera, y el aire era maravillosamente salado y enérgico. De hecho, hacía demasiado frío para quedarse quieto. La Sra. Ambrose se abrazó a su marido y, mientras se alejaban, se podía ver, por la forma en que su mejilla inclinada se acercaba a la de él, que tenía algo privado que comunicarle.